Es un refugio natural privado orientado a la experiencia del bosque y la desconexión humana.
A solo 5 km del pueblo de La Viluma, en los cerros de la comuna de Melipilla, Región Metropolitana, donde el silencio todavía existe.
La experiencia varía según la hora de llegada y la estación, pero imagina esto:
Llegar al interior de un bosque en el cerro, a un rincón mágico donde el ruido cotidiano se desvanece y la naturaleza vuelve a ser protagonista.
El propósito es simple y profundo: reconectar. Caminar bajo los bosques y sobre los cerros, respirar sin prisa y habitar el momento con presencia.
Durante la estadía se incluyen las tres comidas preparadas y listas para ti, para que no tengas que ocuparte de nada más que estar. Al caer la noche, el cielo se abre en una panorámica amplia y clara, invitando a contemplar y profundizar en sus historias.
La tinaja estará lista a la temperatura previamente acordada, como un espacio de descanso y restauración.
El descanso puede ser en modalidad camping donde cada persona se provee sus propias comodidades o en una tiny house minimalista y funcional, pensada para lo esencial sin perder el vínculo con el entorno.
No es solo una estadía. Es una pausa consciente en medio del bosque.
Las caminatas y la guía de estrellas son acompañadas de forma consciente pero las comidas y la tinaja quedan como momentos personales, pensados para el descanso y la integración de la experiencia.
Si eliges la opción de camping, considera lo necesario para un descanso cómodo y consciente. En tiny house, los requerimientos son mínimos. En ambos casos, ropa cómoda, abrigo para la noche y disposición a desconectarte. El resto lo entrega el entorno.
Es una pequeña casa pensada para lo esencial. Cuenta con baño, ducha, cama, gas y electricidad, además de conexión a internet. Un espacio simple y cómodo para descansar sin perder el vínculo con el entorno. Apta para dos personas.
La experiencia tiene una duración aproximada de 24 horas, desde la llegada hasta el cierre del día siguiente. La fecha y horario se acuerdan previamente, para que todo fluya en armonía con el clima, la estación y tu propio ritmo.
No. La experiencia está pensada para personas comunes que buscan conexión, calma y presencia. Cada actividad se adapta a su ritmo y al nivel de dificultad que busque en el momento.
Cada estación ofrece una forma distinta de habitar el lugar.
En verano, debido al calor, es ideal llegar al atardecer, cuando la luz comienza a suavizarse y permite vivir cada momento con mayor armonía.
En otoño y primavera, el clima templado y los colores del paisaje invitan a comenzar en la mañana y aprovechar el día completo.
En invierno también es posible, siempre considerando las condiciones climáticas y llevando la ropa adecuada para disfrutar con comodidad y resguardo.
Más que la estación, lo importante es tu disposición a conectar.
Cada estación ofrece una forma distinta de habitar el lugar.
En verano, debido al calor, es ideal llegar al atardecer, cuando la luz comienza a suavizarse y permite vivir cada momento con mayor armonía.
En otoño y primavera, el clima templado y los colores del paisaje invitan a comenzar en la mañana y aprovechar el día completo.
En invierno también es posible, siempre considerando las condiciones climáticas y llevando la ropa adecuada para disfrutar con comodidad y resguardo.
Más que la estación, lo importante es tu disposición a conectar.
El valor es de $150.000 en modalidad camping y $200.000 con tiny house.
Ambas opciones incluyen la experiencia completa, las actividades y las comidas señaladas para dos personas.
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